01 junio 2009

Las Aguas calientes del Señor Patito

Hueco personalizado mimetizador para poder echar la jeta

Pues el Señor Patito® se fue a Aguascalientes. Y aunque tan importante personaje se ha paseado mucho en los últimos meses, no había tenido un viaje largo desde que se fue a Taxco.

Como el señor es un tanto especial, solicitó «amablemente» ser instalado en un hotel que tuviera las comodidades necesarias ¿Que no necesita un refri y un horno de microondas? no importa. Él los quiere.

No podía faltar la televisión por cable para no perderse las caricaturas de Cartoon Network

Ya una vez que descansó y vio tele el tiempo que quiso se dignó en salir a pasear al centro de la ciudad, el cual le pareció bastante bonito. Por lo que decidió recorrerlo todo, comenzando por la republicana y patriota Plaza de la Patria (llamada así por patriota):

«¿Qué tiene esa aguilota que no tenga yo? A ver».

Como se cansó de picudearse con el águila pidió que lo cargaran para la foto frente al Palacio de Gobierno:


Y descubrimos algo verdaderamente sorprendente: su fuerte devoción. El gran patito viajero nos resulto todo un creyente y de eso nos dimos cuenta cuando insistió en meterse a la catedral. No sin antes recordar el dicho: Con pendejos ni a misa porque se voltean pa'l coro. Y en efecto, estaba viendo hacia el coro, haciendo como que la virgen le hablaba.


Y creo que de verdad le hablaba porque se fue derechito a verla:

«Perdoooooname virgencita».

Una vez superado ese trance místico fue a encontrarse con su guía de turistas, quien tuvo la gran fortuna de conocer al pato y tendrá algo qué platicar a sus nietos: Tazy Cat, quien fuera su guía en el recorrido por la ciudad.

Discúlpenla. La arrolladora personalidad del pato la cohibió, pero aún así aceptó a llevarlo de paseo.

Como es de todos bien sabido, un verdadero católico devoto tiene que ser un borrachales de primera. El patito no nos defraudó cuando se decidió que iríamos por cerveza, siendo el primer apuntado y el primero en ponerse hasta las manitas con el nectar de los dioses del estadio. Sólo que, como nos tardamos en llevarlo a beber, amenazó con lanzarse al vacío:

Quizo sentirse Tom Cruise en Mission Imposible

¿Ya notaron que cuando se emborracha tiende a querer meterse a las botellas...

... y después a quedar fumigado?

El patito no sólo fue a rezar y a chupar ─claaaro que no─ sino que también se fue a embarrar de cultura, poniendo atención a la explicación que Luciano Ramirez Hurtado daba del «Mural inmoral» ubicado dentro del Palacio de Gobierno, quedando absorto y contemplativo por las representaciones artísticas de por allá.




















Y como el patito es un ser extremadamente tolerante recorrió varios salones en busca de experiencias culturales diversas, lo que le permitió encontrarse con los 2 extremos del pensamiento religioso: Desde aquel zoquete que cree que la Biblia es la verdad completa, armónica y que presenta a Jesucristo, que no pudo ser ni un mentiroso ni un loco:

«Mejor me hubiera ido al catecismo».

Hasta aquel otro zoquete que se aventó las clásicas diatribas contra la labor perniciosa y enajenante de la Iglesia Católica y que «las cualidades que encarna la estructura de un estado confesional y cómo estas instauran un sistema de privilegios, intolerancia y discriminación».

«¿Cómo lo ven?»

Más una serie de conferencias con temas muy diversos que lo entretuvieron mucho:













Paralelamente y en los descansos que tanta actividad culturosa le dejaba, se fue a comer a un lugar al que llaman merendero Don Chendo, donde se indignó sobremanera cuando, estando deseoso de comer hamburguesa, le salieron con que era para niños y que sólo aparecía en el menú infantil:


Él no se podía quedar así, de modo que exigió que se le trajera una hamburguesa, porque no sabían con quien estaban tratando. Los del merendero, en cuanto supieron que se trataba del Señor Patito® se asustaron y procedieron a complacerlo, siendo perdonados por ello.

Quedó tan complacido que volteó el universo en 90 grados
Naturalmente que también visitó otros lugares tradicionales como La Saturnina




















Y La Catrina, donde demostró que ni los esqueletos lo espantan














Al Señor Patito le gustan flacas (eso o nomás las anda volando)

Y como la culminación de su paseo culturoso (o su necrofilia) se metió al Museo de la Muerte, donde demostro que las calaveras le pelan los dientes:

¡Ay ojón!

Santo y el Señor Patito contra las Calaveras de Cristal Brilloso

Su vida en rojo

Naturalmente el Señor Patito hizo muchas otras cosas en su viaje, pero eso será noticia de otra entrada. Mientras tanto, con esta imagen de su devoción el pato se despidió de Aguascalientes deseando volver y agradeciendo los favores recibidos y lanzándoles la bendición.


P.D. Un detrás de cámaras del encuentro del pato con la calavera:

3 comentarios:

  1. tazy dijo...

    al patito no le gustó la saturnina porque era caro, pero qué tal la catrina, a poco no tuvo chido??? tsss soy fan del señor patito

  2. Sidurti dijo...

    I Love Señor patito

  3. Pereque dijo...

    Se me antojó la hamburguesa.